ara residentes de barrios populares del Gran Santo Domingo las últimas semanas ha representado un respiro, ya que dicen que los apagones se han reducido, pero aseguran que al menos tres veces a la semana el sistema es interrumpido hasta por doce horas.


Los comunitarios dicen tener temor a que la ola de calor incremente la demanda de energía y vulva a aumentar el déficit de la energía eléctrica.


En tanto, comerciantes de Villas Agrícolas, el 27 de Febrero y el Ensanche Espaillat aseguran que los apagones no solo dañan sus mercancías, sino que les afectan poder descasar en horas de las madrugadas.