El proyecto de ley del Poder Ejecutivo que busca transformar el Departamento Nacional de Investigaciones (DNI en una Dirección Nacional de Inteligencia que agrupe las labores de organismos de seguridad recibió el apoyo de legisladores, que consideran que esa institución no respondía a las necesidades del país e incluso violaba algunos derechos de la población.


Para los legisladores, la reforma no sólo debe mejorar y profesionalizar el sistema de inteligencia del Estado, sino que también poner fin a las infracciones cometidas por años, como el espionaje y las intervenciones telefónicas irregulares que nunca recibían sanción.



De ser aprobado en el Congreso Nacional, todos los organismos de inteligencia, tanto civiles y militares, como el J2 y el G2, quedarían bajo la nueva Dirección Nacional de Inteligencia. El proyecto fue cuestionado por algunos legisladores que consideran que se generaría un desorden y duplicidad de funciones materia de Seguridad Nacional



Al presentar el proyecto, Antoliano Peralta, consultor jurídico de la Presidencia, explicó que desde la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo los servicios de inteligencia han violado los derechos ciudadanos consagrados en la Constitución por lo que se requiere una reforma urgente.


El proyecto que fue enviado al Congreso Nacional este lunes aún no ha sido conocido en el Senado de la República.