El bombardeo de información sobre las nuevas variantes del coronavirus, que incluye una alerta epidemiológica nacional, la presencia de brotes de síntomas gripales entre la población y la obligatoriedad de presentar el comprobante de las tres vacunas a partir del 31 de enero, genera una ola masiva de personas en busca de pruebas PCR y reactiva lentamente el proceso de inoculación.