Mientras las autoridades tratan de acelerar el proceso de aplicación de la primera y segunda dosis de la vacuna anticovid, que se tornado lento,   pese a la presencia en el país de los sueros suficientes, la idea de una tercera inyección cobra fuerza y en los centros de inoculación es cada día más frecuente la presencia de quienes desean la dosis de refuerzo.