Temerosos no solo del calor que trae consigo el verano, sino del aumento en el precio de la tarifa eléctrica en sus locales, debido a la necesidad de mantener encendidos abanicos y aires, los pequeños comerciantes de la capital piden la intervención de las autoridades con respecto al alto costo de la electricidad.


Algunos han tenido que buscar alternativas para reducir los precios de la factura eléctrica.