Con lo poco que pueden ayudar, decenas de familias acuden a los centros de acopio para donar ropa, agua y alimentos enlatados para quienes perdieron sus viviendas y sus pertenencias durante el “diluvio” que afectó al Gran Santo Domingo.


Las donaciones son recolectadas en la Escuela República de Costa Rica, donde un grupo de unos 15 voluntarios se encargan de la logística de recibir y organizar los artículos para luego entregarlos en varios barrios que fueron afectados por los aguaceros del pasado viernes.