Las festividades navideñas sin restricciones sanitarias mantienen motivados a los residentes y comerciantes del Gran Santo Domingo, quienes ya comienzan hacer planes para la noche buena con sus familias, al tiempo que aumenta las expectativas de aquellos que tienen pequeños negocios.


Al recordar con pesar como perdió miles de pesos al no poder vender cerdos asados por el toque de queda que había la navidad pasada, Juana Reyes, entusiasmada, se prepara para volver a vender seis o más lechones esta noche buena y al terminar su venta ir a la cena navideña que tiene planeada con los familiares que no pudo ver en diciembre del 2020.


Otro que recuerda con lamento la navidad pasada es el señor Santo de León, esposo de Juana, al contar que por las restricciones del año pasado se dañaron los víveres que vende en esta guagua en Cristo Rey, provocándole grandes pérdidas.