El primero de los aumentos a la tarifa eléctrica ya comienza a reflejarse en las facturas de los usuarios y, aunque en esta ocasión el incremento fue en promedio de 1.4 por ciento, los pequeños comerciantes temen que la larga lista de ajustes trimestrales a causa del desmonte de subsidio eléctrico genere una escalada alcista de sus precios.


Afirmando que las facturas no revelan lo que consumen sino que sobre pasan lo que habitualmente pagan,  pequeños y medianos comerciantes dicen poner en riesgo su clientela por alza de sus productos y servicios debido a los altos costos que pagan para mantener sus negocios.


Colmaderos, encargados de repuestos, ferreterías, comedores entre otros dicen esta alza, entre otras muchas, son un obstáculo para la fluidez de sus negocios y los deja en medio de lo que deben y lo que quieren hacer para con sus clientes.


En una encrucijada sin salida dicen estar quienes solo tratan de conseguir ganarse la vida honradamente.


Comerciantes afirman estar a la espera de que las autoridades hagan conciencia de la difícil situación de quienes no pueden pagar ni un peso más por servicios y una solución para el alza de precios en todas las esferas de su vida cotidiana.