En medio de llanto y tristeza, familiares y amigos sepultaron este lunes a una joven embarazada que fue muerta a balazos el pasado sábado en el sector Gualey de la capital.


Al escuchar el pedido de auxilio, algunas personas se acercaron a la casa de Angélica María Ramírez Hernández de 18 años, para ver lo que sucedía y fue allí cuando la vieron bañada en sangre.