Aunque las autoridades sanitarias y agrícolas insisten en que el brote de peste africana porcina que ha provocado la muerte masiva de cerdos en Sánchez Ramírez y Montecristi no se transmite a los humanos, la confirmación de que República Dominicana es el único país americano afectado por la enfermedad provoca temor entre consumidores, quienes comienzan a sustituir la carne del animal.