El pico de pandemia también amenaza con saturar los recursos médicos en Santiago, donde algunos centros de salud ya se encuentran al máximo de su capacidad y entre los pacientes con síntomas febriles se encuentran varios niños.


Tanto en el área pública como privada, es mayor el número de pacientes con la enfermedad, que mantiene preocupada a la clase médica.


Otro de los problemas que están enfrentando los médicos, es el ingreso sorprendente de pacientes con la influenza.