Ante el anuncio del gobierno darle tres meses a las empresas para que los empleados extranjeros se regularicen, aumenta el temor en venezolanos radicados en el país que dicen temer no poder continuar trabajando para sustentar sus familiares y piden que se dé más tiempo para poder realizar su procesos de regularización.


Los venezolanos que en su mayoría trabajan en bares y restaurantes y otros en trabajos informales, estos en un plazo de tres meses se verán en la necesidad de estar al día con sus documentos para permanecer trabajando.


El temor embarga a Jaqueline León, quien hace dos años llegó al país embarazada y debido a la situación hace menos de un año salió a las calles a vender chocolates, al igual que su esposo para  completar el dinero de sacarle los documentos primero a su pareja que ya inició el proceso.