Insostenible es la situación que se registra en Jimaní, de acuerdo a sus residentes, quienes señalan que es casi imposible conseguir combustibles debido a que los haitianos se están abasteciendo del carburante. Mientras algunos patanistas que transportan mercancías comestibles están entrando a Haití, pese a la advertencia de inseguridad que se vive en territorio extranjero fruto de la crisis política a raíz del presidente Jovenel Moise.