El cuidado de la reputación, como un activo intangible de alto valor, será cada vez más determinante para que las personas, las empresas, las organizaciones y los gobiernos logren una aceptación y una licencia social sostenibles en el tiempo en la memoria colectiva, sostiene el economista Víctor Bautista.


“Algunos políticos no entienden que vivimos en el tiempo de la hipertransparencia que permite el juicio social fulminante a quienes viven de las malas prácticas”, sostuvo Bautista.