SANTO DOMINGO, República Dominicana.- En Sabana Grande de Boyá, de la provincia Monte Plata, reside una familia donde cuatro hermanos padecen de retinitis pigmentaria, una enfermedad que causa daños a los ojos.

Pese a esta situación estas personas luchan por salir adelante, pero lamentan que por su condición todavía no han podido conseguir trabajo.

De diez hermanos que forman parte de una humilde familia Abigail Guerrero Muñoz,  de 23 años, es la única que hasta el momento ha perdido la vista por completo.

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Pero su condición física y la pobreza que ha tenido que vivir no ha sido un obstáculo para que a esta joven le corra por sus venas el deseo de superarse. Y es que con su bastón en manos y una cartera sale a estudiar desde Sabana Grande de Boyá, hacia la Universidad del Caribe, donde cursa la carrera de derecho.

Con el paso del tiempo la vista de Cristian, Enmanuel y José Guerrero Muñoz, también se ha ido apagando,  lo que ha provocado que tengan dificultad para realizar sus actividades educativas. Pero al igual que su hermana sueñan con ser alguien en el mañana.

El deseo de superación de esta familia va más allá y es que mantienen la esperanza de volver a ver la luz del sol.

Su padre  Cristóbal Guerrero quien a juzgar por la formación de sus hijos se ha dedicado a inculcarle buenos valores, todavía no comprende las razones por la que ellos han ido padeciendo la enfermedad.

Si usted desea ayudar a estas personas con un trabajo digno o para que puedan operase de la vista puede hacerlo llamando a los teléfonos 809 854 1803.