Estados Unidos está anunciando en el día de hoy que  impondrá la próxima semana sanciones contra funcionarios de gobiernos extranjeros.


También lo hará contra personas a las que acusa de corrupción y de  abuso de los derechos humanos.


Asimismo, instará a otras naciones a unirse a su campaña de presión en la próxima Cumbre por la Democracia.


Las reseñas periodísticas sobre el tema indican que las sanciones se impondrán en el período previo a la cumbre virtual de dos días, mañana jueves y el viernes.


La expectativa es  persuadir a los funcionarios del gobierno de más de 100 naciones para que impongan medidas similares.


Es decir, la corrupción y los corruptos están contra la pared y eso es bueno.


Las sanciones son definidas en la Casa Blanca como una herramienta importante en los esfuerzos de la administración del presidente Joe Biden para desencadenar lo que llama una renovación demócrata en todo el mundo.


La verdad es que para la renovación democrática la lucha contra la corrupción es clave, pues se trata de fenómeno que promueve la inequidad.


Ante el advenimiento de sanciones a los corruptos del mundo, y partiendo de que estamos en pleno apogeo de persecución de la corrupción, uno se pregunta:


¿Tendremos en la lista negra estadounidense a ex funcionarios dominicanos acusados de corrupción? Esperemos.