Santo Domingo.– La psicóloga Rafaela Burgos advirtió sobre los riesgos del abuso sexual en línea contra niños y adolescentes, un fenómeno que, según explicó, ocurre con frecuencia sin que los adultos logren detectarlo a tiempo.

Durante su participación en un programa televisivo, la especialista abordó el tema en el contexto de abril, mes dedicado a la prevención del abuso infantil en República Dominicana, e hizo énfasis en la necesidad de que padres y tutores estén más atentos al comportamiento de los menores en entornos digitales.

Burgos explicó que una de las principales formas en que inicia este tipo de abuso es a través del “grooming”, un proceso mediante el cual el agresor se gana la confianza del niño o adolescente, muchas veces haciéndose pasar por alguien de su misma edad mediante perfiles falsos en redes sociales.

Indicó que, tras establecer una relación de aparente confianza, el agresor comienza a obtener información personal de la víctima y posteriormente introduce contenido de carácter sexual, generando una dinámica de manipulación que puede derivar en chantaje o amenazas.

Señales de alerta en los niños

La especialista señaló que existen cambios de conducta que pueden alertar a los adultos, como el uso oculto de dispositivos electrónicos, el aislamiento, la disminución de actividades sociales y la aparición de secretos relacionados con el uso de la tecnología.

También advirtió que estos comportamientos pueden confundirse con adicción a los dispositivos, por lo que recomendó una supervisión más detallada sobre con quién interactúan los menores y qué tipo de contenido consumen.

Importancia de la educación y la comunicación

Burgos sostuvo que la educación sobre sexualidad debe iniciarse desde temprana edad, adaptada al nivel de desarrollo del niño, y recomendó no evadir las preguntas de los menores cuando manifiesten curiosidad sobre estos temas.

Explicó que los niños suelen dar señales cuando necesitan información, por lo que es fundamental que los adultos respondan de manera adecuada y mantengan un diálogo abierto, incluyendo aspectos relacionados con el uso de la tecnología.

Asimismo, indicó que es importante evaluar no solo el entorno físico, como la escuela, sino también el entorno digital, donde los niños pueden estar expuestos a contenidos o interacciones inapropiadas.

Rol de la familia y prevención

La especialista enfatizó que la cercanía afectiva entre padres e hijos es el principal factor de protección frente a situaciones de abuso, tanto en línea como fuera de ella.

Recomendó fomentar la confianza para que los menores puedan comunicar cualquier situación incómoda, así como enseñarles a identificar riesgos, evitar interactuar con desconocidos en plataformas digitales y no compartir información personal.

También destacó la importancia de respetar los límites de los niños en el contacto físico, como no obligarlos a dar muestras de afecto si no lo desean, ya que esto contribuye a fortalecer su capacidad de decir “no” ante situaciones de riesgo.

Sistema educativo y tecnología

En cuanto al rol de las escuelas, Burgos consideró necesario fortalecer la educación sexual con contenidos adecuados a cada etapa, en coordinación con las familias, para garantizar que los padres estén informados y puedan acompañar el proceso formativo.

Finalmente, advirtió que la supervisión parental debe incluir el uso de dispositivos electrónicos, ya que en estos pueden encontrarse contenidos inapropiados y riesgos similares a los del entorno físico, pero amplificados en el mundo digital.