Santo Domingo.- El experto en manejo de residuos sólidos, Jorge Rizek, aseguró que la comercialización de productos perecederos extraídos de vertederos no es un problema aislado, sino el resultado de fallas estructurales en el cumplimiento de la ley y en la supervisión estatal.

Durante una entrevista en el programa El Despertador, Rizek explicó que la raíz del problema no está en quienes recuperan desechos en los vertederos, sino en los actores que intervienen antes, como mataderos, supermercados, distribuidores y fabricantes. Señaló que la legislación vigente, específicamente la Ley 225-20 de Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos, establece el principio de responsabilidad extendida del productor, que obliga a estos sectores a garantizar la disposición final adecuada de los productos vencidos o no aptos para el consumo.

«El problema comienza cuando estos grandes generadores de residuos no contratan gestores autorizados para la destrucción de mercancía, ya sea mediante trituración o incineración, y optan por desecharla de manera irregular”, indicó.

Rizek criticó que, por razones económicas, muchos optan por enviar estos productos a vertederos como Duquesa, sin controles efectivos, lo que facilita que luego sean recuperados y reinsertados en el mercado.

Asimismo, destacó que existe una “cultura de evasión de responsabilidad” por parte del sector empresarial, sumada a una débil fiscalización de las autoridades, especialmente del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

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El especialista también abordó el manejo de productos farmacéuticos y otros desechos no orgánicos, señalando que estos requieren un tratamiento especial que debe ser asumido por fabricantes o distribuidores, no por los puntos de venta. En el caso de marcas propias de supermercados, explicó que la responsabilidad recae directamente sobre estos establecimientos.

Aunque reconoció el rol de los llamados “buzos” en los vertederos, evitó responsabilizarlos directamente, indicando que forman parte de una cadena más amplia, marcada por la falta de control y regulación.

Finalmente, insistió en que la solución pasa por auditorías a los grandes generadores de residuos, el cumplimiento estricto de la ley y un fortalecimiento real de la supervisión estatal para evitar que productos desechados vuelvan a circular en el mercado.