Justicia fiscal y deuda pública: economistas advierten modelo actual beneficia a sectores más ricos
Tomás Lukin afirmó que la tributación es política y criticó la idea de que reducir impuestos a grandes empresas genera inversión, señalando la evasión fiscal como un problema.
SANTO DOMINGO.– Los economistas Roque Féliz y Tomás Lukin advirtieron sobre los efectos del actual modelo tributario y financiero en República Dominicana y América Latina, al considerar que favorece a los sectores de mayores ingresos, mientras aumenta el endeudamiento público y la carga económica sobre la población más vulnerable.
Durante una intervención en el programa El Despertador, Roque Féliz explicó que el concepto de justicia fiscal consiste en que quienes poseen mayores riquezas y capacidad económica aporten más al financiamiento del Estado y de los bienes públicos.
«El concepto de justicia fiscal está referido a la idea de que los sistemas tributarios tienen que tener progresividad para que los que más puedan aportar al financiamiento del Estado contribuyan de manera mucho más sustantiva”, expresó Féliz.
El economista sostuvo que la discusión no solo debe centrarse en la recaudación de impuestos, sino también en la calidad y transparencia del gasto público, así como en la eliminación de privilegios fiscales y prácticas de corrupción.
Asimismo, criticó que gran parte del sistema tributario esté sustentado en impuestos indirectos, como el ITBIS y los combustibles, que terminan afectando por igual a ricos y pobres.
«Se utilizan mecanismos para la tributación indirecta, para que nosotros paguemos a través del consumo, mecanismos que ocultan la inequidad en la tributación”, afirmó.
Féliz también cuestionó el funcionamiento del sistema de pensiones dominicano, señalando que el modelo basado en administradoras de fondos de pensiones beneficia principalmente al sector financiero y al Estado como receptor de financiamiento mediante deuda pública.
En ese sentido, alertó sobre el comportamiento del déficit fiscal en República Dominicana, indicando que el país lleva más de 25 años registrando déficits recurrentes.
«Eso significa que el Estado dominicano se endeuda permanentemente”, manifestó.
Según explicó, la deuda del sector público no financiero ronda los 66,400 millones de dólares, equivalente a cerca del 49.3 % del Producto Interno Bruto (PIB), situación que, a su juicio, limita las posibilidades de desarrollo sostenible y de fortalecimiento de políticas sociales.
Por su parte, Tomás Lukin aseguró que la tributación es una decisión eminentemente política, ya que define quién aporta más y cómo se distribuyen las riquezas dentro de una sociedad.
«La tributación es una decisión política. Decidir quién aporta y cuánto aporta es cómo se redistribuye la torta”, sostuvo.
Lukin afirmó que en gran parte de América Latina predomina una visión económica que favorece al sector privado bajo la idea de que reducir impuestos a grandes empresas generará inversión y empleos, aunque aseguró que estudios internacionales contradicen esa teoría.
«La evidencia empírica y los papers escritos en los centros de investigación más prestigiosos del mundo dicen lo contrario», expresó.
El economista argentino también abordó el impacto de la evasión fiscal en la región, indicando que América Latina pierde anualmente el equivalente al 6.4 % de su PIB debido a prácticas de evasión y ocultamiento de capitales.
«Las grandes empresas multinacionales y los grandes patrimonios utilizan la plataforma internacional para evadir y eludir”, señaló.
Ambos especialistas coincidieron en la necesidad de impulsar pactos fiscales y reformas internacionales que permitan sistemas tributarios más progresivos, así como mecanismos globales para combatir la evasión fiscal y reformar la arquitectura financiera internacional.
Además, cuestionaron las políticas impulsadas históricamente por organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, al considerar que las condiciones de financiamiento aplicadas en muchos países terminan afectando principalmente a trabajadores, jóvenes y sectores vulnerables.