Santo Domingo.- La politóloga Rosario Espinal consideró que los feminicidios en República Dominicana se han convertido en “episodios mediáticos” que generan indignación momentánea, pero sin producir cambios profundos en la sociedad.
Durante una entrevista en el programa El Despertador, Espinal sostuvo que cada caso de feminicidio provoca una reacción colectiva en medios de comunicación y redes sociales, pero que luego el tema desaparece rápidamente de la discusión pública: “después de dos o tres días, la noticia se evapora”. Señaló que el problema no puede atribuirse únicamente al Estado, sino también a una cultura machista arraigada desde la crianza familiar.
La socióloga afirmó que el machismo comienza a formarse desde la niñez dentro de los hogares y advirtió que, mientras no se modifique esa forma de socialización, continuará reproduciéndose una sociedad marcada por conductas violentas y de control hacia las mujeres.
Asimismo, indicó que el sistema educativo y el Congreso Nacional también reflejan esa cultura. A su juicio, muchos de los actores que diseñan políticas públicas y currículos escolares mantienen visiones machistas que dificultan enfrentar el problema de raíz.
Espinal también vinculó la violencia machista con el consumo de alcohol y drogas en la población masculina. Señaló que los hombres tienden más al aislamiento emocional, acuden menos al médico y suelen resistirse a buscar ayuda para problemas de salud mental.
«La República Dominicana tiene que prestarle atención a la salud mental de los hombres», afirmó, tras advertir que el abuso de sustancias puede eliminar controles emocionales y aumentar conductas agresivas.
Como ejemplo de la expresión cotidiana del machismo, mencionó la conducta de muchos motoristas en las calles dominicanas, describiéndola como una manifestación de agresividad, desafío y sensación de invulnerabilidad.
Yo veo el machismo montado en motores”, sostuvo Espinal, al señalar que muchos conductores manejan de manera temeraria, ignorando riesgos de accidentes y muerte como parte de una conducta asociada a la masculinidad tóxica.
