Santo Domingo.- La especialista en etiqueta y protocolo Jacqueline Viteri afirmó que la cortesía no solo consiste en saber qué decir, sino también en reconocer cuándo es mejor guardar silencio para evitar incomodar a otras personas.

Durante su participación en el segmento Buenos Modales, Viteri explicó que muchas veces, con la intención de ser simpáticos o iniciar una conversación, se realizan comentarios o preguntas que pueden resultar imprudentes y afectar la sensibilidad de quienes los reciben.

Comentarios sobre la apariencia pueden resultar ofensivos

Entre los temas que recomendó evitar figuran las observaciones sobre el peso o la apariencia física.

La experta señaló que frases como “qué gordo estás”, “estás muy delgada” o “¿te pasa algo?” pueden generar incomodidad, incluso cuando se expresan con aparente buena intención.

Asimismo, consideró poco apropiados los comentarios relacionados con la edad, como preguntar el año de nacimiento de una persona o hacer referencias a su jubilación.

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Estado civil y maternidad: temas demasiado personales

Viteri también llamó a la prudencia al abordar asuntos relacionados con la vida sentimental y familiar.

Indicó que preguntas frecuentes como “¿cuándo te casas?” o “¿para cuándo los hijos?” pueden afectar a personas que atraviesan situaciones personales o de salud que prefieren mantener en privado.

Recordó que muchas parejas enfrentan dificultades para concebir o simplemente toman decisiones que no desean compartir públicamente.

El dinero tampoco debería ser tema de conversación

Otro de los errores más comunes, según explicó, es preguntar cuánto costó una vivienda, un vehículo o cuál es el salario de una persona.

A su juicio, este tipo de información pertenece al ámbito privado y cada individuo tiene derecho a decidir si desea compartirla o no.

La discreción es clave en momentos de duelo

La especialista recomendó actuar con especial sensibilidad cuando se acompaña a alguien que atraviesa la pérdida de un ser querido.

En ese sentido, sugirió evitar interrogatorios sobre las circunstancias del fallecimiento o comentarios innecesarios que puedan aumentar el dolor de la familia.

«Mientras menos se diga en esos momentos, muchas veces es mejor», expresó.

No ponga a prueba la memoria de los demás

Viteri también criticó una práctica frecuente en reuniones sociales: preguntarle a alguien si recuerda quién eres o exigirle que diga tu nombre.

Explicó que los buenos modales buscan facilitar la interacción y no generar situaciones incómodas.

Por ello, recomendó identificarse de inmediato cuando se perciba que la otra persona no recuerda el nombre o el contexto en el que se conocieron.

Redes sociales también requieren cortesía

La experta advirtió que las normas de educación y respeto deben mantenerse tanto en los encuentros presenciales como en el mundo digital.

Aseguró que comentarios imprudentes en redes sociales pueden afectar relaciones personales e incluso provocar rupturas de pareja.

También llamó la atención sobre la costumbre de reaccionar con “me gusta” a publicaciones relacionadas con tragedias o fallecimientos, una práctica que atribuyó al uso automático e impulsivo de las plataformas digitales.

Pensar antes de hablar

Como reflexión final, Viteri sostuvo que la simpatía no siempre equivale a buena educación y exhortó a las personas a pensar antes de hablar o escribir.

Hay conversaciones que, mientras más callas, mejor quedas”, afirmó, al insistir en que la prudencia sigue siendo una de las principales muestras de cortesía y respeto hacia los demás.