Santo Domingo.- La psicóloga Rafaela Burgos afirmó que, aunque el esfuerzo personal es un elemento fundamental para alcanzar metas y objetivos, el éxito no depende exclusivamente de la voluntad individual, ya que existen múltiples factores externos que también influyen en los resultados que obtiene cada persona.
Durante una entrevista en el programa El Despertador este lunes, la especialista llamó a reflexionar sobre la creciente tendencia de atribuir todos los logros o fracasos únicamente al esfuerzo personal, una visión que, según explicó, puede generar frustración, culpa y juicios injustos hacia quienes enfrentan circunstancias adversas.
«El esfuerzo tiene un valor enorme, pero es solo una de las variables que intervienen en el éxito. Nos han hecho creer que, si nos esforzamos lo suficiente, vamos a lograr todo lo que queremos, y la realidad es que no existe esa certeza”, sostuvo.
Factores que influyen
Burgos explicó que factores familiares, económicos, sociales, estructurales e incluso biológicos pueden influir significativamente en la capacidad de una persona para alcanzar determinadas metas, independientemente de cuánto se esfuerce.
«Hay situaciones que no controlamos y que también determinan los resultados. Cuando ignoramos esos factores, terminamos descalificando a personas que realmente están haciendo todo lo posible para salir adelante”, señaló.
La especialista puso como ejemplo a quienes atraviesan procesos de depresión u otras dificultades emocionales y reciben mensajes como “si quieres, puedes” o “pon de tu parte”, expresiones que, advirtió, pueden resultar contraproducentes cuando no se comprende la realidad que enfrenta cada individuo.
- Asimismo, destacó que la comparación constante con otras personas suele generar expectativas poco realistas.
«A veces vemos a alguien que logró una meta y asumimos que fue únicamente por su esfuerzo, pero desconocemos toda la historia. No sabemos qué oportunidades tuvo, qué apoyo recibió o qué circunstancias jugaron a su favor”, indicó.
Burgos considera que una comprensión más amplia del éxito permite desarrollar una mayor empatía hacia los demás y una evaluación más justa de los logros y dificultades de cada persona.
«Si creemos que todo éxito es mérito exclusivo del individuo, también terminamos creyendo que todo fracaso es responsabilidad absoluta de quien lo experimenta, y eso no siempre es cierto», explicó.
Educación y autoestima
La psicóloga resaltó, además, el papel fundamental que desempeña la familia en la construcción de la autoestima y la confianza desde la infancia.
Según señaló, es importante fomentar en los niños la cultura del esfuerzo, pero sin transmitir la idea de que tienen control absoluto sobre todos los resultados de su vida.
«Con los niños funciona mucho mejor enseñarles a dar su mejor esfuerzo que exigirles resultados específicos. Ellos deben aprender que hay cosas que dependen de ellos y otras que escapan a su control”, expresó.
En ese sentido, recomendó a padres y educadores reforzar mensajes positivos que promuevan la perseverancia, la resiliencia y la capacidad de adaptación frente a los obstáculos.
Para Burgos, la clave está en encontrar un equilibrio entre la responsabilidad individual y el reconocimiento de las circunstancias externas.
«No se trata de pensar que todo depende del destino ni tampoco de creer que todo depende únicamente de nosotros. La realidad está en un punto intermedio. El esfuerzo es importante, pero no es el único factor que determina el éxito”, concluyó.
