SANTO DOMINGO. – El urólogo Pablo Mateo advirtió que un resultado normal en la prueba de PSA (antígeno prostático específico) no garantiza que un hombre esté libre de cáncer de próstata, por lo que recomendó complementar la evaluación con otros estudios médicos y consultas especializadas.
Durante una entrevista en el programa El Despertador, Mateo explicó que existe la creencia de que un PSA dentro de los valores normales descarta por completo la enfermedad. Sin embargo, señaló que estudios científicos han demostrado que un porcentaje importante de pacientes puede desarrollar cáncer de próstata aun cuando el examen de sangre no refleje alteraciones.
El especialista citó una investigación publicada en la revista médica New England Journal of Medicine, en la que se evaluaron más de 3,000 hombres. Según indicó, el 15.2 % de los participantes diagnosticados con cáncer de próstata tenía niveles de PSA dentro del rango considerado normal, entre 0 y 4.
Mateo explicó que muchos de estos casos fueron detectados posteriormente mediante tacto rectal, resonancias magnéticas y biopsias, estudios que permitieron identificar anomalías en la próstata que no habían sido evidenciadas por la prueba sanguínea.
El mensaje es: no estamos confundiendo, sino que muchos cánceres o muchos hombres tienen cáncer de próstata con un PCA que está dentro del rango normal”, afirmó el urólogo al insistir en la importancia de una evaluación integral.
El médico explicó que el PSA es una proteína que se mide mediante un análisis de sangre y que sirve como una herramienta de apoyo para detectar enfermedades prostáticas. No obstante, aclaró que sus resultados pueden variar según factores como la edad del paciente, el tamaño de la próstata y otras condiciones médicas.
Asimismo, indicó que incluso algunos pacientes con cáncer de próstata avanzado pueden presentar niveles normales de PSA durante el tratamiento. Según explicó, en ciertos casos, las células cancerosas pueden experimentar cambios que hacen que la enfermedad continúe avanzando sin que el marcador sanguíneo refleje esa progresión.
Recomendó que los hombres no basen su tranquilidad únicamente en el resultado de esta prueba y acudan periódicamente al urólogo para realizar evaluaciones complementarias. Entre los estudios que mencionó figuran el tacto rectal, la sonografía, la resonancia magnética y, cuando sea necesario, la biopsia.
Mateo reiteró que el diagnóstico temprano continúa siendo una de las principales herramientas para aumentar las probabilidades de tratamiento exitoso y llamó a la población masculina a mantener controles médicos regulares, especialmente a partir de las edades de mayor riesgo para desarrollar la enfermedad.