SANTO DOMINGO. – La ansiedad, el estrés, las dificultades económicas y los conflictos de pareja figuran entre las principales causas de la disminución del deseo sexual, según explicó la psicóloga, terapeuta familiar y terapeuta sexual Virginia Pérez durante una entrevista en el programa El Despertador.
La especialista señaló que la pérdida del deseo sexual no necesariamente está relacionada con la falta de amor o de atracción hacia la pareja, sino que puede responder a diversos factores físicos, emocionales y relacionales.
“Muchas veces viene porque por el estrés, por la ansiedad, por la falta de comprensión, por no sentirme prioridad dentro de una relación o valorado dentro de una relación, por un duelo, puede ser que esta persona esté pasando por una transición, por un problema económico, deudas”, explicó.
Impacto económico en la intimidad
Pérez indicó que las preocupaciones financieras suelen tener un impacto importante en la intimidad de las parejas, debido a que las personas concentran gran parte de su energía emocional en resolver esas situaciones.
“Esto baja muchísimo el deseo sexual porque yo tengo que utilizar toda mi energía de cómo voy a salir de una situación”, afirmó.
La terapeuta también destacó que el paso del tiempo y la convivencia pueden transformar la dinámica de una relación sin que ello implique una pérdida del afecto entre los miembros de la pareja.
“Muchas parejas que ya tienen cinco o diez años de relación dicen: ‘Ya no es lo mismo que antes’. Pero están dentro de una etapa distinta de la relación, donde existe más compañerismo y otras prioridades”, señaló.
Asimismo, explicó que la monotonía, la falta de atención hacia la pareja y los conflictos cotidianos pueden generar una desconexión emocional que termina afectando la vida sexual.
“Cuando yo no priorizo mi relación y no la cuido en el día a día, lamentablemente nos vamos desconectando y asimismo baja el deseo sexual”, sostuvo.
Comunicación y convivencia en pareja
La especialista indicó que situaciones como la llegada de los hijos, la acumulación de responsabilidades, la falta de comunicación y los resentimientos también pueden influir en la disminución del interés sexual.
En ese sentido, recomendó fortalecer la comunicación dentro de la relación y abordar los conflictos antes de que se conviertan en resentimientos.
“Los resentimientos son una acumulación de situaciones desagradables. Cada uno debe esforzarse por conversar y expresar lo que no le gusta dentro de la relación”, manifestó.
Virginia Pérez concluyó que una comunicación efectiva, el apoyo mutuo y la atención a las necesidades emocionales de la pareja son elementos fundamentales para preservar tanto la conexión afectiva como la vida sexual.
