La cardióloga Claudia Almonte reveló que un diagnóstico de cáncer de mama triple negativo cambió por completo el rumbo de su vida, pero también la motivó a crear un proyecto para brindar apoyo emocional y bienestar a mujeres que atraviesan la enfermedad.
Diagnóstico y tratamiento del cáncer
Durante una entrevista en el programa El Despertador, la especialista contó que en septiembre de 2025 fue diagnosticada con cáncer de mama triple negativo en ambas mamas, luego de más de dos décadas de presentar quistes benignos.
«En septiembre del 2025 me diagnostican cáncer de mama triple negativo en ambas mamas. En el derecho in situ, en el izquierdo no, ya casi grado 3. Entonces ahí es cuando iniciamos lo que es el proceso de quimioterapia, unas 16 quimioterapias», relató.
Almonte explicó que continuó ejerciendo su profesión durante el tratamiento, utilizando una peluca para evitar que sus pacientes conocieran de inmediato la situación que enfrentaba.
Tras completar las sesiones de quimioterapia, en marzo de este año fue sometida a una mastectomía bilateral y actualmente continúa recibiendo radioterapia como parte de su tratamiento.
Proyecto de apoyo a pacientes
La especialista afirmó que la experiencia la llevó a emprender un nuevo proyecto orientado a acompañar a mujeres con cáncer.
«Surge la idea de colocar un centro y el sábado 20 acabo de aperturar un centro de diseño de cejas, pestañas y aquí vamos a tener también un proyecto muy bonito que es Eres Luz y El Armario de la Esperanza».
Explicó que la iniciativa Eres Luz ofrecerá cada mes una jornada de belleza y acompañamiento a una mujer que esté enfrentando o haya superado recientemente el cáncer, mientras que El Armario de la Esperanza recibirá donaciones nuevas de artículos destinados a pacientes oncológicas.
Acompañamiento y donaciones
Durante la entrevista, Almonte también compartió el impacto emocional que vivió al perder el cabello producto de las quimioterapias y aseguró que permitirse expresar las emociones forma parte del proceso de recuperación.
«Fui vulnerable porque hay que permitirse ser vulnerable; podemos llorar si necesitamos. No siempre debemos ser guerreras o fuertes, pero sí debemos continuar».
La cardióloga señaló que el apoyo de su familia, las oraciones, la actitud positiva y el acceso oportuno al tratamiento fueron pilares fundamentales para enfrentar la enfermedad.
Asimismo, exhortó a las mujeres a no ignorar las señales de alerta y a realizarse chequeos periódicos para favorecer un diagnóstico temprano.
«No importa la edad. Si usted palpa algún bultito en la mama, aunque sea un quiste, hay que darle seguimiento en el tiempo cada vez que su mastóloga le recomiende», enfatizó.