Santo Domingo. Lo que hace 16 años comenzó como un proyecto para erradicar el trabajo infantil, hoy se ha convertido en una oportunidad para que decenas de niños y adolescentes construyan un futuro distinto a través de la música.
La Fundación La Merced llegó a la comunidad de Bienvenido, en Santo Domingo Oeste, luego de identificar que muchos de los niños limpiabotas que trabajaban en el sector Las Caobas provenían de esta localidad. Tras conocer de cerca la realidad de las familias, la organización decidió establecer un centro comunitario para brindarles alternativas de desarrollo.
Todo comienza aproximadamente en el 2010. Se trabajaba directamente erradicando el trabajo infantil en niños limpiabotas, pero esos niños venían precisamente de esta comunidad de Bienvenido. Aquí se identificaron las necesidades y comenzó a funcionar el centro comunitario.
Hoy, el sonido de trompetas, tambores y otros instrumentos reemplaza las jornadas de trabajo que antes marcaban la vida de muchos menores. En la escuela de música, los estudiantes reciben formación artística mientras fortalecen valores como la disciplina, la responsabilidad y el trabajo en equipo.
Para niños como Misael y Ángel, ambos de 11 años, cada ensayo representa mucho más que aprender una melodía: es una oportunidad para desarrollar su talento y acercarse a los sueños que desean alcanzar.
La iniciativa forma parte del trabajo social que impulsa la Fundación La Merced para prevenir el trabajo infantil y ofrecer espacios seguros donde niños y adolescentes puedan crecer, aprender y construir un proyecto de vida alejado de las calles.