Santo Domingo.- El psicólogo Luis Vergés aseguró que la paternidad va mucho más allá del rol de proveedor económico y afirmó que la presencia afectiva y el acompañamiento constante de los padres son fundamentales para el desarrollo saludable de los hijos y el fortalecimiento de la familia.
Durante una entrevista en El Despertador, el especialista explicó que el papel del padre ha evolucionado con el paso del tiempo y que hoy no solo debe asumir responsabilidades económicas, sino también involucrarse activamente en la crianza y el bienestar emocional de sus hijos.
Vergés señaló que, aunque en América Latina persisten factores culturales como el machismo que dificultan ese cambio, cada vez más hombres entienden que ejercer una paternidad activa los convierte en mejores personas.
«Lo más importante es que los hombres entendamos que la paternidad nos hace mejores como hombres. Además de ayudarnos a madurar, instala dentro de nosotros la tarea de aprender a cuidar de nuestros hijos de una manera cada vez más eficiente, en favor de la familia y de la sociedad», expresó.
La importancia del vínculo afectivo
El psicólogo indicó que uno de los principales retos de los padres es fortalecer el vínculo emocional con sus hijos, estando disponibles no solo para cubrir sus necesidades materiales, sino también para brindar apoyo, orientación y seguridad emocional.
Explicó que los niños deben sentir la confianza de acudir a sus padres cuando enfrentan dudas, problemas o necesiten consuelo, y no verlos únicamente como figuras encargadas de imponer disciplina o castigos.
Asimismo, recomendó que los padres se involucren activamente en las actividades cotidianas de sus hijos, como los estudios, la atención médica y otras responsabilidades que, tradicionalmente, suelen recaer sobre las madres.
Prepararse para ejercer la paternidad
Al dirigirse a los padres primerizos, Vergés recomendó reducir la ansiedad preparándose para asumir el nuevo rol.
Consideró que la crianza no debe depender únicamente del ensayo y error, sino que los padres deben formarse sobre las necesidades emocionales de los niños, la forma adecuada de establecer límites y la construcción de relaciones sanas que favorezcan su desarrollo.
La separación no pone fin a la paternidad
Sobre los casos de separación de pareja, el especialista afirmó que los padres nunca dejan de ser padres, aunque termine la relación sentimental.
Explicó que el distanciamiento entre un padre y un hijo suele ser consecuencia de una mala gestión del proceso de separación y no responsabilidad del menor.
Lo que se separa es la pareja, pero usted sigue siendo igualito un padre y una madre, con las mismas responsabilidades de promover el bienestar y el desarrollo de ese hijo», manifestó.
Evitar la ‘frialdad afectiva
Vergés también alertó sobre el impacto del uso excesivo de celulares y otros dispositivos electrónicos en la relación entre padres e hijos.
Advirtió que muchos padres terminan relacionándose con los niños a través de terceros o de las pantallas, lo que debilita el vínculo afectivo y puede generar un fenómeno conocido como «frialdad afectiva».
Según explicó, aunque padres e hijos compartan el mismo espacio físico, la falta de interacción directa provoca un deterioro de la relación y puede afectar el desarrollo emocional de los menores.
Finalmente, exhortó a los padres a priorizar el tiempo de calidad con sus hijos mediante conversaciones, muestras de afecto y una participación activa en su crecimiento, como base para construir relaciones familiares saludables.