Santo Domingo. – La pandemia del Covid-19, la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto en Medio Oriente, la inflación global y, más recientemente, la política arancelaria impulsada por Estados Unidos han configurado uno de los períodos de mayor incertidumbre para la economía mundial.
Sin embargo, para el esesor económico del Poder Ejecutivo Pedro Silverio, la República Dominicana ha logrado sortear ese complejo escenario gracias a la estabilidad macroeconómica y al manejo prudente de la política económica.
Durante una entrevista este martes en El Despertador, Silverio afirmó que el país ha enfrentado una sucesión de crisis internacionales desde el inicio de la actual gestión gubernamental, situación que ha obligado a las autoridades a responder de manera continua a factores externos que escapan al control nacional.
«El gobierno ha tenido que pasar de choque en choque», expresó el economista al recordar que primero llegó la pandemia; luego, la invasión Rusa a Ucrania; posteriormente, la inflación mundial; el conflicto bélico en Medio Oriente; y ahora la incertidumbre generada por la imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos.
«Todos esos acontecimientos, explicó, han alterado el comportamiento de los mercados internacionales y las cadenas de suministro».
Pese a ese panorama, aseguró que la economía dominicana ha mostrado una «gran resiliencia», reflejada en un crecimiento superior al 4% durante el primer semestre de 2026, prácticamente el doble del registrado el año anterior.
Atribuyó ese desempeño al dinamismo de sectores como la construcción, el turismo, la inversión extranjera directa y el constante flujo de remesas, factores que han permitido mantener el ritmo de la actividad económica.
A su juicio, la combinación de esos indicadores demuestra que, a pesar del entorno internacional adverso, el país continúa siendo un destino atractivo para la inversión y el comercio.
Aranceles aumentan la incertidumbre
Uno de los temas que más preocupación genera actualmente es el incremento de los aranceles aplicado por Estados Unidos a productos procedentes de República Dominicana, medida que pasó del 10% al 12.5% para algunos bienes.
Silverio considera que la principal consecuencia de esa decisión es el aumento de la incertidumbre para los mercados internacionales, aunque entiende que el impacto sobre la economía dominicana podría ser limitado, tomando como referencia la experiencia del año pasado, cuando la imposición inicial del 10% no produjo un efecto significativo sobre las zonas francas.
No obstante, reconoció que el incremento arancelario resta competitividad frente a otros países de Centroamérica, como Honduras, Guatemala y El Salvador, que enfrentan gravámenes menores para acceder al mercado estadounidense.
Explicó que esta política comercial responde, en gran medida, a la disputa económica entre Estados Unidos y China, un conflicto que ha alterado el comercio mundial y obliga a los países a replantear sus estrategias de exportación e inversión.
Salida del mapa del hambre
Otro de los temas abordados fue el reciente reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que retiró a República Dominicana del mapa mundial del hambre tras registrar una tasa de subalimentación inferior al 2.5%.
Silverio aclaró que esta certificación no significa que el hambre haya desaparecido completamente del país, sino que la nación logró colocarse por debajo del umbral técnico establecido por la FAO para medir ese indicador.
Recordó que ya en 2013 el país había alcanzado un avance importante al reducir a la mitad los niveles de subalimentación, pasando de alrededor de un 10 o 12% a cerca de un 6 o 7%.
Ahora, con un índice inferior al 2.5%, la organización internacional considera que la República Dominicana ha cumplido la meta establecida para salir del mapa del hambre.
El economista insistió en que ese reconocimiento no implica la desaparición de la pobreza ni que ninguna persona pase necesidades alimentarias.
Es imposible hablar de hambre cero, igual que es imposible hablar de pobreza cero», sostuvo, al explicar que los organismos internacionales establecen umbrales estadísticos para medir los avances de los países.
Pobreza en mínimos históricos
Aunque reconoció que todavía existen hogares en condiciones de vulnerabilidad, Silverio afirmó que la República Dominicana registra actualmente los niveles de pobreza más bajos de su historia reciente.
Indicó que la pobreza pasó de alrededor de un 22 o 23% al inicio del período a cerca de un 15%, lo que, a su juicio, refleja resultados positivos de las políticas públicas implementadas durante los últimos años.
Inflación acumulada sigue afectando a las familias
El economista también se refirió a la percepción ciudadana sobre el alto costo de la vida.
Explicó que, aunque la inflación anual se mantiene relativamente controlada, los consumidores enfrentan el efecto acumulado de los incrementos de precios registrados desde la pandemia, impulsados por el encarecimiento del petróleo, las materias primas y el transporte internacional.
«La gente no va al supermercado con la inflación de este año; va con la inflación acumulada de los últimos años», señaló, al reconocer que esa situación explica por qué muchas familias sienten que el dinero rinde menos, aun cuando los indicadores macroeconómicos muestran estabilidad.
No obstante, consideró que los subsidios implementados por el Gobierno y los incrementos del salario mínimo por encima de la inflación han contribuido a reducir el impacto sobre el poder adquisitivo y evitar un aumento mayor de la pobreza.
La estabilidad macroeconómica, el principal activo
Silverio sostuvo que uno de los mayores logros de la economía dominicana ha sido preservar la estabilidad macroeconómica durante un período de alta volatilidad internacional.
Recordó experiencias de otros países con procesos inflacionarios severos y advirtió que perder la estabilidad tendría consecuencias mucho más graves para los ciudadanos.
Cuando se pierde la estabilidad macroeconómica, sabemos lo que ocurre: se disparan los precios, se devalúa la moneda y disminuye el poder de compra de la población», afirmó.
Reforma fiscal deberá esperar
Respecto a la discusión sobre una reforma fiscal integral, Silverio opinó que el país dejó pasar la mejor oportunidad para aprobarla y que el ambiente político actual hace prácticamente imposible alcanzar un consenso entre el Gobierno y la oposición.
Indicó que la ausencia de esa reforma ha incrementado el endeudamiento y reducido el espacio para la inversión pública, por lo que considera que el próximo gran intento deberá realizarse después de las elecciones de 2028.
Sin embargo, planteó que lo ideal sería que las principales fuerzas políticas alcanzaran un acuerdo antes de los comicios, sin conocer cuál de ellas gobernará, para evitar que el debate tributario quede condicionado por intereses partidarios.
Presupuesto con mayores recursos para inversión
Finalmente, al analizar el presupuesto complementario sometido por el Gobierno, Silverio explicó que la incorporación de nuevos recursos permitirá fortalecer la inversión en infraestructura y agricultura, aunque reconoció que el margen fiscal sigue siendo limitado.
Aseguró que la planificación presupuestaria debe mantenerse con una visión de largo plazo, especialmente en un contexto internacional donde la incertidumbre continuará marcando el desempeño de las economías.