SANTO DOMINGO.– El psicólogo Luis Vergés advirtió que la sobrecarga de trabajo y una relación laboral inadecuada con los superiores pueden afectar seriamente la salud mental de los empleados, al punto de provocar agotamiento crónico, ansiedad, depresión e incluso llevarlos a renunciar.
Vergés explicó que una de las manifestaciones más frecuentes del estrés prolongado en el entorno laboral es el denominado síndrome de burnout, una condición asociada al agotamiento físico y emocional que puede mantenerse durante largos períodos.
“Puede dañar la salud mental del colaborador”, afirmó el especialista, quien indicó que este fenómeno puede afectar la motivación, el estado de ánimo y generar síntomas similares a los trastornos de ansiedad y depresión.
Señales de que un empleado está llegando a su límite
Vergés explicó que para identificar si un trabajador está llegando a su límite es necesario comparar su comportamiento actual con la manera en que se desenvolvía anteriormente.
Indicó que una persona que antes era motivada, entusiasta y cumplidora puede comenzar a mostrarse desmotivada, triste, irritable o ausentarse con frecuencia de su trabajo.
También mencionó como señales de alerta las alteraciones del sueño, cambios en la forma de responder a las tareas, indisciplina que antes no existía y una sensibilidad extrema ante determinadas situaciones.
Según explicó, estos cambios incluso pueden terminar afectando la relación del trabajador con clientes, usuarios y sus propios compañeros.
Cuando estas situaciones se mantienen en el tiempo, agregó, pueden aparecer síntomas similares a los de la depresión y los trastornos de ansiedad.
Mala relación con el jefe puede provocar renuncias
El psicólogo confirmó que una relación conflictiva con un jefe puede convertirse en una fuente importante de estrés e incluso provocar que el trabajador decida abandonar su empleo.
“Sí, puede ocasionar la renuncia”, expresó.
Vergés sostuvo que quienes ocupan posiciones de dirección tienen una responsabilidad importante en la creación de condiciones laborales adecuadas para sus colaboradores.
Advirtió que un jefe que desconoce las funciones de su equipo, asigna tareas de manera caprichosa, no facilita los recursos necesarios o impide la iniciativa y la creatividad puede generar un impacto negativo en el trabajador.
“Definitivamente eso influirá negativamente hasta hacer colapsar a una persona”, señaló.
Trabajo puede convertirse en riesgo para la salud mental
Vergés sostuvo que el trabajo debe formar parte del desarrollo natural de una persona y no convertirse en un impedimento para su crecimiento.
Explicó que cuando el empleo limita la creatividad, la iniciativa, la capacidad de colaborar o la posibilidad de relacionarse de manera saludable con otras personas, deja de representar un elemento positivo.
“Si el trabajo se convierte en un obstáculo para el desarrollo de un ser humano (…) entonces no es un factor de protección de salud mental, se convierte en un factor de riesgo y de peligro para la salud mental”, afirmó.
Pide horarios justos y evitar sobrecarga laboral
El especialista llamó a las empresas a crear ambientes que protejan la salud mental de sus trabajadores.
Entre las medidas que recomendó se encuentran establecer horarios justos y evitar la sobrecarga laboral.
“Los horarios tienen que ser justos, sin sobrecarga laboral”, manifestó.
También consideró necesario fomentar relaciones positivas entre los integrantes de los equipos y evitar ambientes en los que la única dinámica sea competir entre compañeros.
A su juicio, debe promoverse la colaboración, la socialización y la posibilidad de que los trabajadores puedan presentar nuevas ideas.
Advierte sobre ambientes laborales de competencia constante
Vergés alertó sobre empresas en las que los empleados son colocados permanentemente en una dinámica de competencia.
Consideró perjudicial crear entornos donde los trabajadores no colaboren ni socialicen entre sí.
“Cuidado con eso”, advirtió.
El especialista defendió la necesidad de permitir la iniciativa de los colaboradores y establecer incentivos que contribuyan a mejorar la experiencia laboral.
Exigencias deben acompañarse de metas claras
Vergés aclaró que cuidar la salud mental de los trabajadores no significa eliminar las exigencias dentro de las empresas.
Consideró válido mantener firmeza en el cumplimiento de los objetivos, pero sostuvo que esas metas deben estar claramente establecidas.
Advirtió que existen dirigentes empresariales que no tienen claramente definidos los objetivos de sus propias organizaciones y, por esa razón, tampoco pueden orientar adecuadamente a sus empleados.
“Muchas veces tenemos líderes empresariales que ni siquiera saben cuáles son las metas y, por tanto, no pueden animar apropiadamente a los colaboradores para que las consigan”, expresó.
Empresas pueden mejorar productividad cuidando salud mental
Vergés consideró que mejorar las condiciones laborales también puede representar beneficios económicos para las organizaciones.
Según explicó, un ambiente adecuado puede generar mayores niveles de satisfacción y productividad entre los empleados.
Planteó que las condiciones sociales y laborales tienen influencia directa sobre la salud mental y que las empresas deben reconocer ese impacto.
“Si nosotros condicionamos el ambiente laboral de tal manera que afecte saludablemente a la persona, pues vamos a tener un ahorro muy grande, vamos a tener satisfacción, vamos a tener productividad”, sostuvo.
Burnout puede afectar motivación y estado de ánimo
El especialista explicó que el burnout aparece cuando el estrés laboral se vuelve crónico y permanece durante un período prolongado.
Entre sus consecuencias mencionó disminución de la motivación, alteraciones del estado de ánimo, ansiedad, síntomas depresivos e irritabilidad.
También puede producir problemas de sueño, absentismo y deterioro en las relaciones interpersonales dentro de las empresas.
Vergés insistió en que detectar tempranamente los cambios en el comportamiento de un trabajador puede ayudar a identificar cuándo la presión laboral está comenzando a afectar su bienestar.