SANTO DOMINGO.– El urólogo Pablo Mateo advirtió que un paciente puede presentar al mismo tiempo hiperplasia prostática benigna, conocida como agrandamiento de la próstata, y cáncer de próstata, incluso sin experimentar síntomas que le hagan sospechar de la enfermedad.
Los estudios, la evidencia científica, nos dice que entre un 15 y un 20 por ciento de pacientes con un crecimiento benigno o una hiperplasia podrían tener un cáncer de próstata que no da síntomas”, explicó el especialista durante su participación en El Despertador.
Mateo señaló que uno de los principales errores que cometen algunos hombres es dejar de acudir al urólogo porque consideran que, al sentirse bien, no existe ningún problema.
El problema es que hay un porcentaje altísimo de cáncer de próstata que no da síntomas”, manifestó.
Cáncer puede avanzar sin molestias
El urólogo explicó que el cáncer de próstata puede desarrollarse sin provocar dificultad para orinar, ardor, interrupciones del flujo urinario o la necesidad frecuente de levantarse durante la noche.
Indicó que algunos pacientes permanecen completamente asintomáticos mientras la enfermedad continúa avanzando.
Asintomático” quiere decir que no tiene molestias, precisó.
Mateo sostuvo que, precisamente por esta razón, es importante realizar evaluaciones preventivas, aun cuando el hombre no presente señales evidentes de enfermedad.
Advierte sobre importancia del diagnóstico temprano
El especialista insistió en que los avances médicos actuales permiten identificar el cáncer de próstata en etapas tempranas y ofrecer tratamientos con posibilidades curativas.
Como ejemplo, durante la entrevista, mencionó el caso del expresidente estadounidense Joe Biden, al referirse a un diagnóstico de cáncer de próstata con metástasis en los huesos.
Mateo afirmó que una enfermedad detectada en una etapa avanzada representa precisamente el escenario que debe tratar de evitarse mediante evaluaciones periódicas.
Eso no debe ocurrir en esta época, ¿por qué? Porque se puede hacer un diagnóstico temprano y se puede curar el cáncer”, expresó.
Dos enfermedades pueden coexistir en la próstata
Mateo explicó que la hiperplasia prostática benigna provoca un crecimiento o agrandamiento de la próstata, mientras que el cáncer constituye una enfermedad distinta.
Sin embargo, ambas pueden aparecer simultáneamente en un mismo paciente.
¿Pueden existir dos enfermedades al mismo tiempo en la próstata? Sí, eso es correcto”, afirmó.
El médico indicó que algunos hombres acuden inicialmente a consulta debido a síntomas propios del agrandamiento prostático, y durante el proceso de evaluación se descubre también la presencia de cáncer.
Dificultad para orinar puede llevar al diagnóstico
Entre los motivos que pueden llevar a un paciente a consultar al urólogo, Mateo mencionó la dificultad para orinar, levantarse varias veces durante la noche y episodios de incontinencia de urgencia.
Explicó que existen hombres que comienzan a humedecer su ropa interior y tratan de ocultarlo utilizando algún tipo de protección.
Según señaló, un paciente que llega a consulta por estas manifestaciones puede tener hiperplasia prostática y, al mismo tiempo, un cáncer que hasta ese momento desconocía.
Muchos de esos pacientes tienen cáncer de próstata, pero no lo saben”, sostuvo.
¿Cómo se detectan ambas enfermedades?
Mateo explicó que una evaluación urológica puede incluir diferentes pruebas para determinar qué está ocurriendo en la próstata.
Entre los estudios mencionó análisis de sangre, sonografía y tacto rectal.
En determinados casos, agregó, también puede ser necesaria una resonancia magnética.
A partir de esos resultados, el urólogo puede determinar si es necesario realizar una biopsia de próstata, procedimiento que permite obtener un diagnóstico definitivo.
Este es el paciente que va a tener lo que llamamos hiperplasia prostática o agrandamiento y también va a tener cáncer de próstata; se pueden diagnosticar en ese momento”, explicó.
Recomienda evaluación a partir de los 45 años
Sobre la edad adecuada para comenzar los controles urológicos, Mateo explicó que dependerá de los antecedentes familiares y de las condiciones particulares de cada paciente.
No obstante, señaló que, de manera general, los hombres deberían comenzar a evaluarse a partir de los 45 años.
Ya a partir de los 45 años de edad, el paciente debe evaluarse”, indicó.
Antecedentes familiares elevan el riesgo
El especialista señaló que los hombres con antecedentes familiares de determinados tipos de cáncer requieren una vigilancia especial.
Explicó que un paciente cuyo padre haya tenido cáncer de próstata puede presentar mayores probabilidades de desarrollar la enfermedad a una edad más temprana.
También mencionó los antecedentes de cáncer de mama en la madre como un elemento que debe tomarse en consideración al momento de evaluar el riesgo.
En estos casos, afirmó, el seguimiento médico podría comenzar antes de la edad establecida para la población general.
Síntomas antes de los 45 años requieren atención
Mateo aclaró que un hombre joven no debe esperar hasta los 45 años si comienza a presentar problemas urinarios.
Señaló que un paciente de alrededor de 40 años que presente dificultad para orinar o sangre en la orina debe acudir al urólogo para una evaluación.
El especialista insistió en que la edad de referencia no debe utilizarse para retrasar una consulta cuando existen síntomas.
Evaluación temprana puede salvar vidas
Mateo sostuvo que existen investigaciones sobre posibles factores relacionados con un aumento de determinados cánceres en personas más jóvenes, aunque aclaró que algunos de estos vínculos todavía se encuentran bajo estudio.
En ese contexto, reiteró la importancia de no esperar a presentar molestias para someterse a una revisión.
Una evaluación a tiempo puede salvar la vida”, afirmó.
El urólogo agregó que detectar el cáncer de próstata en una etapa temprana permite ofrecer al paciente mayores posibilidades de recibir un tratamiento curativo.