SANTO DOMINGO.– La cardióloga Claudia Almonte advirtió que el sobrepeso y la obesidad representan importantes factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares y llamó a prestar atención a síntomas como fatiga, molestias en el pecho, palpitaciones e hinchazón de las piernas, que no deben atribuirse únicamente al exceso de peso.
Durante su participación en el segmento “Cuidando tus latidos” de El Despertador, Almonte explicó que la obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial que puede estar relacionada con hábitos alimenticios, falta de actividad física, factores genéticos, condiciones psicosociales y determinadas enfermedades o medicamentos.
La especialista señaló que en 2022 unos 2,500 millones de adultos de 18 años o más tenían sobrepeso a nivel mundial.
Asimismo, sostuvo que estadísticas difundidas anteriormente situaban cerca del 70 % de la población dominicana entre el sobrepeso y la obesidad.
Almonte indicó que esta situación afecta particularmente a las mujeres y señaló que diversos estudios han identificado mayores niveles de sedentarismo entre ellas.
Obesidad puede desencadenar otras enfermedades
La cardióloga explicó que el sobrepeso y la obesidad se producen principalmente cuando existe un desequilibrio entre las calorías que una persona consume y las que gasta mediante la actividad física.
Sin embargo, aclaró que no siempre se trata únicamente de alimentación o ejercicio, debido a que existen factores genéticos, ambientales y psicosociales que también pueden favorecer el aumento excesivo de peso.
Almonte señaló que una persona con padres o hermanos que viven con obesidad puede tener una mayor predisposición a desarrollar esa condición.
A esto se pueden sumar medicamentos, enfermedades que limitan el movimiento y dificultades para acceder a alimentos saludables a precios asequibles.
La especialista advirtió que entre las consecuencias más frecuentes del sobrepeso y la obesidad figuran la prediabetes, diabetes e hipertensión arterial.
Estas condiciones pueden derivar posteriormente en problemas más graves, entre ellos insuficiencia cardíaca y renal, especialmente cuando la presión arterial no se encuentra controlada.
“Es como un circuito que, si no lo detenemos a tiempo, puede contraer enfermedades cardiovasculares”, explicó.
Pide intervenir desde la niñez y adolescencia
Almonte insistió en que la prevención del sobrepeso no debe comenzar únicamente durante la edad adulta.
Consideró necesario detectar y enfrentar el problema desde la niñez y la adolescencia, promoviendo desde esas etapas una alimentación adecuada y la práctica regular de ejercicios.
La cardióloga sostuvo que crear hábitos saludables durante los primeros años de vida aumenta las posibilidades de mantenerlos posteriormente en la adultez.
También recordó que la Organización Mundial de la Salud reconoce la obesidad como una enfermedad crónica, por lo que consideró necesario dejar de verla únicamente como un asunto relacionado con la apariencia física.
Según explicó, se trata de una condición asociada con un estado de inflamación crónica que puede favorecer el desarrollo de enfermedades como la hipertensión y la diabetes.
Fatiga y molestias en el pecho pueden ser señales de alerta
Al ser cuestionada sobre las señales que deberían llamar la atención de las personas con obesidad, Almonte destacó la fatiga como uno de los síntomas que frecuentemente se atribuyen de manera equivocada exclusivamente al exceso de peso.
Explicó que una persona con sobrepeso puede considerar normal cansarse con facilidad, cuando esa fatiga podría estar indicando que existe un problema cardiovascular.
Lo mismo ocurre con una sensación de molestia en el pecho o las palpitaciones, síntomas que, según la especialista, requieren atención y evaluación médica.
“No solamente pensar que es por el peso”, recomendó Almonte al referirse a estas manifestaciones.
La cardióloga agregó que la hinchazón de las piernas tampoco debe asumirse automáticamente como consecuencia de problemas de circulación relacionados con el peso.
Advirtió que este síntoma puede representar un indicio temprano de insuficiencia cardíaca.
Recomienda vigilar presión, azúcar y colesterol
Almonte explicó que las personas con sobrepeso u obesidad deben mantener seguimiento de indicadores como la presión arterial, glucosa y niveles de colesterol.
También recomendó incorporar una alimentación adecuada y actividad física de manera regular como parte de las medidas para disminuir el riesgo de complicaciones.
La especialista explicó que el índice de masa corporal (IMC) es una relación entre el peso y la estatura utilizada para determinar si una persona se encuentra dentro de determinados rangos.
Según señaló, un IMC inferior a 25 se considera dentro del rango normal, mientras que entre 25 y 29 corresponde a sobrepeso y, a partir de ahí, se establecen los distintos grados de obesidad.
Almonte recomendó que esa evaluación sea realizada con acompañamiento profesional, especialmente cuando ya existen otros factores de riesgo.
Plantea manejo integral de la obesidad
La cardióloga sostuvo que abordar la obesidad requiere en muchos casos la intervención de distintas especialidades y no únicamente concentrarse en reducir el peso corporal.
Si existe ansiedad u otra condición emocional que pueda estar influyendo en la alimentación, consideró necesario incorporar apoyo psicológico.
Asimismo, mencionó la participación de especialistas en nutrición, endocrinología y cardiología dentro de un manejo integral del paciente.
El objetivo, explicó, es detectar a tiempo los factores que puedan provocar posteriormente enfermedades como diabetes, hipertensión, arritmias o afecciones cardíacas.
Almonte advirtió que una persona que no atienda estos factores podría incluso presentar como primera manifestación de una enfermedad cardiovascular un evento grave, como un infarto.
Por ello, insistió en que quienes viven con sobrepeso u obesidad no deben esperar la aparición de síntomas severos para realizarse evaluaciones y modificar aquellos hábitos que puedan aumentar su riesgo cardiovascular.