Santo Domingo.- El presidente de la Sociedad Dominicana de Vacunología, Marcos Díaz Guillén, calificó como un “grave error” cualquier decisión orientada a reducir las vacunas recomendadas para la población infantil y aseguró que no existe respaldo científico que justifique eliminar inmunizaciones que han permitido controlar enfermedades potencialmente mortales.
Durante una entrevista en El Despertador, el pediatra sostuvo que decisiones de ese tipo pueden tener repercusiones fuera de Estados Unidos por la influencia que ejerce ese país sobre otras naciones y defendió que cualquier modificación de los esquemas de vacunación debe estar sustentada en evidencia científica.
“Es un grave error”, afirmó Díaz Guillén al referirse a la reducción de determinadas vacunas infantiles.
El especialista aseguró que sociedades médicas de Estados Unidos y Europa han rechazado medidas de ese tipo y afirmó que los médicos continúan recomendando las vacunas que han demostrado beneficios para la salud infantil.
“Eso es mentira, no hay ningún aval”
Díaz Guillén cuestionó que se plantee que algunas vacunas ya no son necesarias sin presentar estudios que sustenten esa posición.
Indicó que las decisiones médicas deben discutirse en congresos, foros científicos y publicaciones especializadas, y no basarse únicamente en opiniones difundidas a través de las redes sociales.
“Eso es mentira, no hay ningún aval”, expresó al reclamar evidencias científicas que demuestren que los niños necesitan menos vacunas.
El médico criticó además a quienes difunden información contraria a las vacunas sin presentar investigaciones que puedan ser evaluadas por la comunidad científica.
A su juicio, quienes cuestionen la seguridad o efectividad de una vacuna deben presentar sus hallazgos ante especialistas y demostrar científicamente sus argumentos.
Hepatitis B se ha reducido 99 % en niños
Uno de los ejemplos utilizados por Díaz Guillén fue la vacuna contra la hepatitis B, aplicada a los recién nacidos.
Según afirmó, la vacunación generalizada ha permitido reducir en 99 % los casos de hepatitis B en niños.
El especialista cuestionó que la inmunización se limite únicamente a recién nacidos cuyas madres puedan demostrar que padecen la enfermedad.
Explicó que muchas mujeres pueden desconocer su estado de salud al momento del parto, por lo que considera que vacunar a todos los recién nacidos constituye una medida preventiva efectiva.
Díaz Guillén agregó que prevenir la hepatitis B también ayuda a disminuir posteriormente el riesgo de cáncer de hígado.
“La gente tiene que ir a vacunarse”
El presidente de la Sociedad Dominicana de Vacunología sostuvo que en República Dominicana se ha avanzado en materia de inmunización y afirmó que la mayoría de los padres continúa llevando a sus hijos a vacunarse.
No obstante, identificó la desinformación y el desconocimiento como dos de los principales obstáculos.
Indicó que existen programas públicos de vacunación y que se han incorporado nuevas vacunas, aunque reconoció que todavía existen aspectos que pueden mejorarse.
“Lo que falta es información, que la gente vaya a vacunarse y deje de pensar en tonterías”, expresó.
Díaz Guillén señaló que actualmente algunos padres llegan a las consultas médicas con dudas sobre si deben vacunar a sus hijos, precisamente porque muchas de las enfermedades que anteriormente causaban graves complicaciones ya casi no se observan.
Recordó casos de niños afectados por meningitis, neumonía, tétanos, difteria y poliomielitis, enfermedades cuya incidencia ha disminuido considerablemente gracias a la vacunación.
Vacunas no son solo para niños
El pediatra explicó que la vacunación no debe limitarse a los primeros años de vida.
Señaló que existen vacunas dirigidas a embarazadas, recién nacidos, lactantes, adolescentes, adultos y envejecientes.
En el caso de las embarazadas, explicó que los anticuerpos generados por determinadas vacunas pueden ser transferidos al bebé a través de la placenta y ofrecer protección durante los primeros meses de vida.
También recordó que la vacunación de embarazadas contra el tétanos contribuyó a prácticamente eliminar el tétanos neonatal.
“Las vacunas son víctimas de su propio progreso”
Díaz Guillén consideró que uno de los problemas actuales es que las nuevas generaciones no han vivido de cerca muchas de las enfermedades que las vacunas ayudaron a controlar.
Afirmó que, paradójicamente, el éxito de las inmunizaciones provoca que algunas personas cuestionen su necesidad debido a que ya no observan con frecuencia las consecuencias de esas enfermedades.
El especialista insistió en que las vacunas preparan al sistema inmunológico para reaccionar antes de que una persona entre en contacto con el agente que provoca una enfermedad.
Explicó que pueden utilizar virus muertos, virus atenuados, bacterias o fracciones de determinados microorganismos para estimular la creación de anticuerpos sin producir la enfermedad que buscan prevenir.
Desinformación podría esconder intereses económicos
Díaz Guillén afirmó además que detrás de algunos contenidos de desinformación sobre las vacunas pueden existir intereses económicos.
Explicó que determinados sectores pueden promover productos alternativos o naturales en sustitución de las vacunas.
“La desinformación tiene detrás un interés económico casi siempre”, manifestó.
También recordó que las vacunas pueden provocar reacciones como dolor en el lugar de aplicación, inflamación o malestar general, pero sostuvo que esos efectos deben compararse con las posibles consecuencias de padecer las enfermedades que buscan prevenir.
Vacunas contra cáncer podrían ser una realidad
El especialista también abordó los avances de la investigación científica para desarrollar vacunas dirigidas contra determinados tipos de cáncer.
Mencionó investigaciones relacionadas con cáncer de mama, colon, páncreas y glioblastoma, un tipo de tumor cerebral.
Según explicó, existen estudios avanzados que buscan entrenar al sistema inmunológico para atacar determinadas células cancerosas.
Díaz Guillén sostuvo que estos avances son resultado de años de investigación y reiteró que la evaluación de cualquier vacuna debe realizarse mediante evidencia científica.
Defiende desarrollo de vacuna contra el COVID-19
Sobre las dudas generadas por la rapidez con que fue desarrollada la vacuna contra el COVID-19, Díaz Guillén explicó que las investigaciones sobre tecnologías utilizadas posteriormente contra el coronavirus habían comenzado años antes de la pandemia.
Indicó que la emergencia sanitaria aceleró procesos que ya estaban en marcha y permitió poner a disposición las vacunas en menor tiempo.
El médico comparó además el impacto de la pandemia de COVID-19 con la pandemia de influenza de 1918 para resaltar la importancia que pueden tener las vacunas frente a enfermedades de alcance mundial.
Vacuna contra herpes zóster
Díaz Guillén también destacó la importancia de la vacuna contra el herpes zóster, enfermedad conocida popularmente como “culebrilla”.
Explicó que el virus de la varicela puede permanecer en el organismo durante años y reactivarse cuando disminuyen las defensas, especialmente después de los 50 años.
Advirtió que dependiendo del nervio afectado pueden producirse complicaciones graves, incluidas afectaciones de la visión, la audición o limitaciones físicas.
Por ello, defendió la vacunación como una herramienta para evitar complicaciones que pueden representar mayores gastos médicos y afectar de manera permanente la calidad de vida.