Santo Domingo.– El regreso a clases puede generar estrés, ansiedad y resistencia en niños y niñas, especialmente después de varias semanas fuera de la rutina escolar, por lo que especialistas recomiendan retomar gradualmente los horarios de sueño, reducir el uso de pantallas e involucrar a los menores en los preparativos del nuevo período académico.
La especialista en desarrollo infantil Gloria Molina explicó, durante una entrevista en El Despertador, que uno de los principales cambios que afecta a los niños tras las vacaciones es la alteración de sus rutinas, sobre todo en el horario de dormir y levantarse.
Recomienda retomar horarios con anticipación
Molina señaló que lo ideal es comenzar a ajustar los horarios al menos dos semanas antes del inicio de clases, de manera que la transición no sea brusca.
También recomendó reducir progresivamente el tiempo frente a pantallas, debido a que durante las vacaciones suele aumentar el uso de dispositivos electrónicos y disminuir la estructura de las actividades diarias.
“Lo ideal es empezar al menos dos semanas antes del inicio de clases para que poco a poco se vayan preparando”, indicó.
La especialista sostuvo que el retorno a la rutina debe hacerse de forma respetuosa y gradual, tomando en cuenta que los niños pueden haber pasado varios meses con horarios más flexibles.
Validar las emociones de los niños
Otro de los puntos que destacó fue la importancia de reconocer las emociones que pueden surgir durante los primeros días de clases.
Molina explicó que algunos niños pueden sentir miedo, ansiedad o rechazo ante la idea de volver a la escuela, por lo que recomendó conversar con ellos, ayudarlos a identificar lo que sienten y explicarles, de manera positiva, lo que encontrarán en el nuevo año escolar.
Consideró importante que los padres los involucren en la preparación de los útiles, la mochila, los uniformes e incluso las meriendas, porque eso puede aumentar su motivación y entusiasmo por regresar al aula.
Advierte sobre exceso de pantallas durante las vacaciones
La especialista indicó que, cuando los niños permanecen mucho tiempo en casa sin una rutina definida, aumenta el tiempo de ocio y, con ello, el uso excesivo de pantallas.
Explicó que mantener cierta estructura durante las vacaciones puede ayudar a reducir el impacto del regreso a clases y facilitar nuevamente la adaptación a los horarios escolares.
Bullying requiere atención especializada
Durante la entrevista también se abordó el acoso escolar. Molina explicó que, aunque en la primera infancia puede ser menos frecuente, cualquier niño que esté siendo víctima de bullying debe recibir acompañamiento especializado.
Indicó que estas situaciones pueden provocar ansiedad, estrés y otras consecuencias en el desarrollo emocional del menor.
La especialista planteó que no solo debe recibir atención el niño afectado, sino también quien ejerce el acoso, debido a que ambos requieren acompañamiento para determinar qué está ocurriendo.
Destaca importancia de la inclusión desde la primera infancia
Molina consideró que fomentar la inclusión desde edades tempranas puede ayudar a prevenir situaciones de rechazo y discriminación.
Explicó que cuando los niños crecen en entornos donde se reconocen y respetan las diferencias, pueden desarrollar una mayor capacidad para convivir con personas que aprenden, se comportan o se desarrollan de maneras distintas.
A su juicio, enseñar desde pequeños que las diferencias forman parte de la convivencia contribuye a crear ambientes más respetuosos.
¿Cuándo preocuparse por el rechazo a ir a clases?
Molina explicó que, durante los primeros días, puede considerarse normal que algunos niños manifiesten temor o resistencia a regresar al centro educativo.
Sin embargo, advirtió que, si el rechazo persiste a medida que avanzan los días, los padres deben investigar qué está ocurriendo.
“Lo que no es normal es que esto se extienda”, señaló.
En esos casos, recomendó prestar atención a los cambios de conducta del niño y buscar apoyo si la resistencia continúa.
Cuatro recomendaciones para el regreso a clases
Entre las principales recomendaciones de Molina están anticipar el regreso a clases, involucrar a los niños en la preparación de sus materiales, reducir progresivamente el tiempo de pantallas y dar seguimiento a su estado emocional durante los primeros días del año escolar.
La especialista reiteró que la adaptación puede tomar tiempo y que el acompañamiento de padres y tutores resulta fundamental para lograr un retorno a clases con menos estrés y mayor seguridad emocional.