Santo Domingo.- La reciente desclasificación de documentos sobre fenómenos anómalos no identificados (UAPs) por parte del gobierno de Estados Unidos volvió a colocar el tema en el centro de la conversación mundial.
Videos captados por sensores militares, reportes aún sin explicación convencional y versiones sobre reuniones con líderes religiosos alimentan un debate que trasciende la ciencia ficción y toca preguntas profundas sobre la humanidad: ¿estamos solos en el universo?
Entre el secretismo militar, la investigación científica y las creencias religiosas, los nuevos archivos publicados muestran cómo distintas agencias estadounidenses continúan analizando cientos de casos registrados en diversas regiones del mundo, algunos todavía sin explicación definitiva.
Nuevos videos y casos sin resolver mantienen la atención mundial
Uno de los materiales más recientes corresponde a un video de 21 segundos captado en 2024 por un sensor infrarrojo a bordo de una plataforma militar estadounidense. El objeto fue descrito como “una lágrima invertida con una masa de arrastre lineal vertical”, formando parte de los expedientes divulgados bajo la promesa de mayor transparencia gubernamental.
Sin embargo, las autoridades aclaran que estos documentos son únicamente “para fines informativos” y no deben interpretarse como conclusiones definitivas sobre la naturaleza de los fenómenos observados.
El exadministrador de proyectos de la NASA, Omar de Frías, aseguró que el interés público alrededor del tema responde a la fascinación humana por lo desconocido.
“La gente está fascinada con lo que no conoce y obviamente al ver nosotros este tipo de objetos que nadie aquí en la Tierra puede explicarlo, pues obviamente abre mucho más ese camino hacia lo desconocido”, expresó.
El fenómeno moderno de los llamados OVNIs tuvo uno de sus episodios más emblemáticos el 24 de junio de 1947, cuando el piloto Kenneth Arnold reportó objetos voladores no identificados cerca del Monte Rainier, en el estado de Washington.
Años después, la Fuerza Aérea estadounidense puso en marcha el Proyecto Blue Book, que entre 1952 y 1969 investigó más de 12 mil avistamientos. El programa concluyó que era improbable que el estudio de los OVNIs produjera grandes descubrimientos científicos.
En 2020, el Pentágono publicó oficialmente tres videos captados por pilotos de la Armada estadounidense entre 2004 y 2015, conocidos popularmente como FLIR1, Gimbal y GoFast, imágenes que nuevamente impulsaron el debate global sobre estos fenómenos.
Posteriormente, en 2021, el gobierno estadounidense divulgó una evaluación preliminar enfocada en 144 observaciones de fenómenos aéreos no identificados realizadas por personal naval. Aunque no vinculó los casos con vida extraterrestre, el informe reconoció que varios incidentes seguían sin explicación clara.
Según explicó Omar de Frías, aproximadamente la mitad de los eventos investigados ya han sido clasificados como fenómenos convencionales, mientras un pequeño porcentaje continúa sin explicación concluyente.
“Todavía hay entre un 3 y un 4% que definitivamente no hay forma de clasificarlos como globos, basura o drones”, afirmó.
Entre los casos recientes también figura un video grabado sobre Medio Oriente en 2013, donde un objeto fue descrito como “un área de contraste que se asemeja a una estrella de ocho puntas con brazos de longitud alterna”, acompañado de una estela visible.
No obstante, otros registros han sido descartados tras investigaciones técnicas. En uno de los reportes más recientes, la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios concluyó, con más de un 95% de probabilidad, que ciertos objetos captados en Europa durante 2023 correspondían simplemente a aves.
Actualmente, esa oficina mantiene bajo análisis más de 800 casos, de los cuales entre un 2 y un 5% continúan sin una explicación convencional.

Religión, ciencia y sociedad frente a lo desconocido
La desclasificación de documentos también provocó reacciones fuera del ámbito científico. El periódico británico Daily Mail reportó recientemente reuniones entre oficiales de inteligencia estadounidenses y líderes religiosos, presuntamente para preparar a comunidades de fe ante posibles revelaciones futuras relacionadas con los UAPs.
El pastor Tomás Martínez, con 26 años de experiencia ministerial, aseguró que el tema no es nuevo para muchos creyentes, aunque reconoce que puede generar inquietud en algunos sectores.
- “Siempre habrá personas que cosas como esta le puedan mover o lo puedan hacer dudar”, sostuvo.
Martínez explicó que, desde la perspectiva bíblica, no existe espacio doctrinal para considerar vida extraterrestre.
“La revelación bíblica es clara en mostrar que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. No hay extraterrestres ni desde el inicio ni hasta el final”, expresó.
Por su parte, Omar de Frías considera poco probable que la humanidad sea la única forma de vida en el universo, tomando en cuenta los descubrimientos astronómicos realizados en las últimas décadas.
“Sería ridículo entender que estamos solos en este universo”, indicó al referirse a la existencia de planetas similares a la Tierra detectados gracias a misiones espaciales y observaciones astronómicas.
América Latina también ha investigado fenómenos aéreos
El interés por los fenómenos no identificados también ha tenido repercusión en América Latina.
En Brasil, la Fuerza Aérea publicó en 2010 documentación histórica sobre la llamada “Noche Oficial de los OVNIs”, ocurrida en 1986, cuando radares y pilotos militares reportaron múltiples objetos en el espacio aéreo brasileño.
En México, videos militares grabados en 2004 sobre Campeche mostraron luces detectadas mediante sensores infrarrojos, reavivando el debate regional.
Mientras tanto, Chile creó en 1997 el Comité de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos, dependiente de la Dirección General de Aeronáutica Civil, encargado de analizar reportes realizados por pilotos civiles y militares.
La desclasificación de documentos en Estados Unidos continuará en las próximas semanas. Mientras la comunidad científica insiste en la cautela y la necesidad de evidencia verificable, sectores religiosos llaman a enfrentar el tema con responsabilidad.
Entretanto, el fenómeno UAP sigue alimentando una de las preguntas más antiguas de la humanidad: si realmente existe vida más allá de la Tierra.
