Los WISP, proveedores de internet, o Wiferos se han convertido en un dolor de cabeza para las grandes compañías de telecomunicaciones en el país.

Una proliferación masiva de estos, en su mayoría, proveedores irregulares de internet se produjo durante el 2020 debido a la alta necesidad de la interconexión de las personas que no podían salir de sus hogares y más en los sectores populosos del Gran Santo Domingo.

Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), órgano regulador de este sector, respondió por escrito diciendo que tras varias denuncias de las grandes empresas “se encuentra trabajando en una modificación al reglamento de reventa de servicios de telecomunicaciones, precisamente con el objetivo de adecuar el mismo a la evolución que ha tenido ese mercado en la República Dominicana, asegurando, a su vez que los servicios sean prestados bajo las prerrogativas establecidas en la ley”.