Miles de empleados públicos comenzaron desde este viernes a cobrar su sueldo mediante cheques como parte de un plan piloto que busca   identificar las  botellas y eliminar las denominadas nominillas en el Estado.


La medida causó quejas entre algunos empleados públicos que pidieron no ser identificados, debido a los retrasos que provocarían los pagos escalonados y auditados en víspera de la celebración del día de los padres.