El Ministerio de Educación comenzó desde este jueves la carrera contrarreloj para habilitar las escuelas públicas en un tiempo récord, a fin de volver desde el 25 de este mes a recibir a los miles de alumnos de primaria en la reapertura de clases presenciales, pero ahora con nuevos protocolos de distanciamiento y medidas sanitarias para prevenir una nueva ola de la pandemia.


El anunciado retorno a las clases semipresenciales a nivel nacional en sólo 12 días ha vuelto a dejar en evidencia las precariedades de algunos recintos escolares, especialmente por la falta de agua potable y de espacios adecuados para garantizar el distanciamiento físico de los estudiantes.


En el liceo San Juan, del sector Los Mameyes, el abastecimiento del líquido depende de la cantidad de lluvia que se pueda acumular en tanques, ya que la bomba de la cisterna está dañada.


Aunque el ministro de Educación, Roberto Fulcar, informó la víspera que poco más de 2 mil escuelas han sido remozadas mientras que otras aún esperan la visita de las brigadas para iniciar la intervención.


Pese a que en algunos casos los arreglos serán, como pintura e iluminación, en los centros aseguran que no hay recursos para la autogestión.


Como parte de los protocolos para el regreso a las aulas, el ministro Fulcar garantizó que las escuelas contarán con los insumos de protección y bioseguridad como gel desinfectante, alcohol y mascarillas. Sin embargo, se desconoce si a la fecha ya fueron licitados.


La ADP han insistido en que los maestros sólo regresarán a las escuelas donde haya condiciones, mientras desde el ministerio aseguraron en la víspera que los centros que no estén preparados para recibir a los alumnos continuarán con la docencia en la modalidad a distancia como hasta ahora.