Pese a la entrada en vigencia de la resolución que obliga a presentar la tarjeta de vacunación para entrar a espacios públicos, las escuelas públicas del Gran Santo Domingo no impidieron que los adolescentes que no están inoculados contra el COVID-19 tomaran clases presenciales, con la advertencia de que deben inmunizarse.


Contrario a aplicar de manera drástica la nueva disposición sanitaria, que obliga a todos los estudiantes mayores de 12 años a presentar el comprobante de vacunación o una prueba negativa reciente PCR, las escuelas optaron, como primera opción, por tratar de convencer a estudiante y padres de familia.