SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La especialista en comercio exterior Vilma Arbaje indicó este lunes que el Estado y el sector industrial del país deben de definir políticas para incentivar a los productores nacionales para que estos sean más competitivos, ya que para su entender se está haciendo más fácil importar que producir.

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“Yo creo que el Estado y el sector industrial tienen que definir nuevas políticas que incentiven a la industria nacional, porque desde hace varios años se está siendo más fácil importar que producir en el país y exportar. Hay industrias que se han ido transformando en ser importadoras después de haber sido productoras. Las causas raíz no están en los acuerdos, es en las políticas comerciales, productivas e industriales. En los próximos meses se celebran el encuentro nacional de industriales en el Congreso y creo que es el momento oportuno para definir nuevas políticas para el sector productivo nacional”, apuntó.

Pasando al tema del Tratado de Lbre Comercio, se recuerda que en octubre del año pasado un informe elaborado por el Grupo Especial designado por la Organización Mundial del Comercio (OMC), reflejó que República Dominicana actuó de manera incompatible con sus obligaciones comerciales al imponer un arancel de hasta el 38% a las importaciones centroamericanas de tejido tubular y sacos de polipropileno, utilizados para empaquetar productos alimenticios, agroindustriales e industriales.

El informe es producto de una reclamación presentada por Costa Rica, Guatemala, Honduras y El Salvador contra la decisión de la República Dominicana de aplicar esa tarifa basándose en el Acuerdo de Salvaguardias de la OMC, que permite obstaculizar la importación de un producto temporalmente para proteger la producción nacional.

Cualquier miembro de la OMC puede adoptar una medida de “salvaguardia” si demuestra que el aumento de las importaciones de un producto (en este caso el polipropileno y el tejido tubular) causa, o amenaza con causar, daño grave a esa rama de producción.

En el caso dominicano, la legislación estipula que estas medidas se aplicarán cuando las importaciones de un producto, al margen de su origen, se incrementen o se realicen de manera que causan daño, o amenazan con causarlo, a un sector nacional de productos similares.

Los reclamantes argumentaron en este sentido que no se justificaba esta “salvaguardia”, porque no se podía demostrar un perjuicio a la industria nacional, y que lo que la República Dominicana hizo fue sencillamente aplicar un arancel ilegal.

A la reclamación se sumaron como Estados terceros China, Colombia, la Unión Europea, Nicaragua, Panamá, Turquía y EEUU, y el Grupo Especial, establecido en marzo por el director general de la OMC, Pascal Lamy, comenzó sus trabajos el pasado mes de septiembre.

En este sentido Vilma Arbaje dijo que “las medidas de salvaguardas no fueron tomadas en el marco del RD-CAFTA, sino que fueron tomadas conforme al acuerdo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de salvaguardas. O sea que fueron tomadas contra todo el mundo, no solo de Centroamérica y Estados Unidos, solo que había una avalancha de productos y las hay en muchísimos renglones que están haciendo un daño importante a la industria.

Puntualizó que “hay medidas que el país puede tomar para apoyar políticas, para apoyar a la industria nacional, pero cuando tú tienes una carga fiscal importante, de costos de electricidad, cuando tú no tienes los intensivos que tiene Centroamérica, cuando tienes descuentos en los costos de transporte (señores a veces cuesta más traer una carga del muelle hasta las naves que un transporte internacional). Así no hay manera de competir”.

Vilma Arbaje ofreció sus declaraciones al ser entrevistada en El Despertador, del Grupo SIN, donde señaló que el “gran reto que tenemos al final de día es que a partir del 2015 es que ya cualquier exportador centroamericano puede acogerse al RD-CAFTA y recibir cero aranceles. No importa si son Zonas Francas. El esquema de producción de la República Dominicana no es ni por asomo el esquema de la estructura de cobros de Centroamérica, entonces no hay manera de competir.