Ante la crisis económica y el cierre de negocios tras un año y tres meses de estado de emergencia y toque de queda, crecen las voces para exigir la eliminación de las restricciones nocturnas con el argumento de que los restaurantes y bares pueden aplicar medidas efectivas de distanciamiento.



Aunque muchos favorecen su eliminación, algunos entienden que la medida aún debe mantenerse.

Luego de que hace tres meses el bar en el que trabajaba cerró al quedar en quiebra, Luis Carrizo tomó la decisión de ofrecer servicios de transporte público para poder ayudar a su familia.