“Dios manda en el cielo y Trujillo en República Dominicana”, es una de las frases que define la manera avasallante en que gobernó el tirano.


Y, aunque este domingo se cumplen 60 años de su ajusticiamiento, el país conserva la herencia ideológica implantada por “el jefe” durante sus 31 años de mandato.


El legado funesto de Rafael Leónidas Trujillo se mantiene vivo. Se evidencia en la sed de “mano dura”, en el “¿Usted sabe quién soy yo?”, en el endiosamiento de los presidentes, funcionarios y mandos militares, se refleja en el “Trujillo, ven a ver” usado diariamente por quienes no vivieron la época y hasta proponen el retorno al régimen.