Desesperación e impotencia fue lo que sintió un hombre en la cañada de Las 800 en Los Ríos, cuando vio cómo la crecida del afluente arrastraba su casa con su familia dentro y este no podía hacer nada para evitarlo.


Cuando las lluvias arreciaron el pasado viernes, José Estarlin de Los Santos luchaba tratando de salvar algunas de sus pertenencias.


“Tuve que volar por encima de una pared para tratar de salvar mi vehículo y ya estaba lleno de agua”, dijo José Esterlín de los Santos.