En pleno velatorio y  con el clamor de justicia, familiares de un policía asesinado durante un atraco exigieron a las autoridades que el crimen no quede impune, tras afirmar que la víctima era un hombre honesto y trabajador.


Con la muerte de Esquerlin Manuel Canela Tavárez, de 33 años, seis hijos quedan en la orfandad y su madre apenas puede pronunciar palabras.