A punto de que el gobierno comience esta semana a distribuir las tarjetas del bono navideño, familias de barrios populares ya esperan con ansias los mil 500 pesos para ayudar a sus bolsillos a financiar la cena navideña, mientras comerciantes desconocen si podrán despachar a los clientes que consuman con ese instrumento.


Al recordar que durante todo el año los precios del pollo y otros tipos de carne sufrieron incrementos, algunas amas de casa consideran que el bono, aunque ayudará como un complemento, no les permitirá incluir ese alimento en el menú.


“1,500 pesos se va en 10 libras de arroz, un galoncito de aceite y un cartón de huevos, eso es lo más que pueden comprar entonces me imagino que eso no es una cena”, Ana Brito, ama de casa.