Al desistir en los intentos por emprender una reforma fiscal, el Poder Ejecutivo tendrá que comenzar a buscar de inmediato alternativas para limitar gastos y reducir sus expectativas de erogaciones del 2022 a fin de evitar que se eleve aún más el déficit fiscal, que originalmente tenía previsto en el Presupuesto General del Estado.


Pero también podría implicar el incremento de la deuda pública, advirtieron este jueves economistas y representantes del Gobierno.


Mientras la población en general aplaude la decisión anunciada por el presidente Abinader de no someter, por el momento, ningún proyecto de reforma tributaria, como se había contemplado, desde el equipo económico del Gobierno reconocieron que la situación representa un reto en el manejo de las finanzas.