Por lo general, los niños con discapacidad visual son los más afectados a corta edad y su diagnóstico suele detectarse de manera tardía, haciendo más complicado su tratamiento.


Usualmente muchas de las dificultades visuales en los niños son detectadas por los maestros en la escuela. Sin embargo, debido a la pandemia, los diagnósticos han sido escasos por lo que especialistas recomiendan a los padres estar pendientes de los síntomas que reflejan esta dificultad en la visión de sus hijos.