Ante este repunte de la pandemia y el inminente regreso a clases presenciales previsto para el próximo lunes, crece la incertidumbre entre los padres de familia de barrios del Gran Santo Domingo que deberán decidir si sus hijos continúan el resto de año escolar con la docencia a distancia o los envían a las escuelas, muchas de las cuales aún no concluyen su acondicionamiento para recibir a los alumnos.