Aún con dudas de la población y con apenas el 35 por ciento de los adultos con la dos dosis de la vacuna anti-COVID, este jueves inició la aplicación de la tercera inyección al personal de salud y personas mayores de 18 años con comorbilidades, con lo que las autoridades buscan detener la propagación de las nuevas variantes del virus, especialmente la Delta, considerada la más peligrosa por su alto nivel de contagio.