Las revelaciones de la Junta Central Electoral de que tienen registros de ocho mil muertes por COVID, el doble de la cifra oficial del Ministerio de Salud Pública abrió la “caja de pandora” de cuestionamientos tanto a la poca rigurosidad del sistema de registro civil, así como a la falta de seguimiento por parte de las autoridades de salud en la documentación de los decesos, pero también genera dudas sobre el nivel de sub-registro de víctimas de la pandemia.