Hoy se conmemora el 158 aniversario de la valiente gesta Restauradora que nos devolvió nuestra independencia. 


El 18 de marzo de 1861, el general Pedro Santana pidió a España que retomara el control del país, después de un período de sólo 17 años de independencia. España, que no había llegado a un acuerdo con la pérdida de sus colonias en América 30 años antes, aceptó su propuesta y convirtió al país nuevamente en su colonia.


El resultado no fue el esperado mejoramiento de la situación económica, sino una degradación y una crisis monetaria. Además los derechos individuales fueron limitados y las protestas populares fueron reprimidas brutalmente.


Prontamente se organizó la primera resistencia armada. Francisco del Rosario Sánchez, uno de los principales arquitectos de la independencia dominicana, pidió ayuda a Haití, pero fue capturado y ejecutado el 4 de julio de 1861.


En 1863, España estaba ejerciendo presión sobre Haití para que este le cediera territorio a España, o pagaría una gran suma por concepto de indemnización. Esto hizo que el presidente haitiano Fabre Geffrard abandonara su estricta neutralidad y apoyara a la resistencia dominicana.


Este apoyo de Haití fue una ayuda importante para un nuevo grupo bajo el liderazgo del joven militar Gregorio Luperón, ya que podrían usar el territorio haitiano como base de operaciones.


El 16 de agosto de 1863, el grupo, liderado por Santiago Rodríguez hizo una audaz incursión en la capital (Santo Domingo) y levantó la bandera dominicana en el cerro de Capotillo. Esta acción, conocida como el Grito de Capotillo, fue el comienzo de una guerra que duró hasta 1865.


En septiembre de ese mismo 1863, Gaspar Polanco se atrincheró en la fortaleza San Luis, e incendió el pueblo de Santiago, perdiendo la importancia estratégica y de abastecimiento para los españoles anexionistas. Estos huyeron hacia Puerto Plata, donde fueron emboscados por los restauradores en El Carril y El Limón, infringiéndoles unas 1,300 bajas.


Quizas la batalla de la Canela, en Diciembre de 1864, liderada por Jose María Imbert, constituyo la batalla más importante de la restauración.El general Pedro Santana fue reemplazado por el español mariscal José de la Gándara, pero al final el ejército español fue incapaz de derrotar a los insurgentes, y tuvo que abandonar el país. Pepillo Salcedo ocupó la presidencia del gobierno restaurador en 1864, sin contar con la mayoría de los restauradores, y al tratar de hacer las paces con José de la Gándara, fue derrocado y mandado a asesinar, por órdenes de Gaspar Polanco, quien asumió la presidencia del movimiento y luego fue derrocado por monopolizar el tabaco en favor de sus allegados y sustituido por Benigno Filomeno de Rojas y Gregorio Luperón en enero de 1865, cuya junta provisional organizó una nueva constitución, que nombró como presidente a Pedro Antonio Pimentel.


Los españoles capitularon el 3 de marzo de 1865.El general Gregorio Luperón se convirtió en un héroe nacional, al igual que Gaspar Polanco, quien para muchos historiadores, fue la primera espada de la Restauración. El día del Grito de Capotillo, 16 de agosto, sigue siendo un día de fiesta nacional en la República Dominicana, así como el día que el presidente dominicano es juramentado en su cargo cada 4 años.